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martes, 10 de enero de 2012

Re-lecturas vacacionales: Un mundo fantasmal.







Fotografía: Celebridades de antaño (y de no hace tanto).

Johnny Cash (Leigh Weiner)

Bonnie Parker y Clyde Barrow (Fuente Desconocida)

Joy Division (Kevin Cummis)

Portadas de la revista "Review"- Iggy Pop y Deborah Harry (Kevin Cummis)

Ian Curtis (Kevin Cummis)

Courtney Love (Kevin Cummis)

Courtney Love (Kevin Cummis)

Siouxie and the Banshees (Kevin Cummis)

David Lynch e Isabella Rosselini (Helmut Newton)

Madonna (Helmut Newton)
Emma Suárez (Alberto García-Alix)

Joey Ramone y Colin Bruton (Joanie Noordover)

Sólo Contra Todos

[MORALITY, in huge block letters, is displayed against a black screen at opening of film
[cut to a man holding court, talking to another patron while sitting at a table in a bar]

Every Man his Moral: You know what Morality is? I'll tell you what it is. Morality is made for those who own it. The rich. And you know who's always right? The rich. And the poor pay the price.

[cut to the word JUSTICE displayed and then back to bar]
Every Man his Moral: You want to see my Morality?
Captive bar patron: Yeah.
Every Man his Moral: Yeah?
Captive bar patron: Yeah.
Every Man his Moral: Sure you won't regret it?
Captive bar patron: I don't know.
Every Man his Moral: I think it's gonna scare you. Take a look.
[Pulls out and displays an automatic pistol]
Every Man his Moral: That's Morality for you. You know why I carry this around? Huh? Because the guy in blue who shows off his Morality, dig? He's got the upper hand, dig? He and his fucking Justice. But I... But I... Here's my Justice.
[bar patron is obviously disturbed but is trying hard not to show his discomfort]
Every Man his Moral: Whether you're right or whether you're wrong. Same difference, friend.
[He finally stops waving the pistol and with a sense of satisfaction puts it back beneath his leather jacket]


Fragmento extraído del guión de "Seul Contre Tous", por Gaspar Noé.

lunes, 9 de enero de 2012

¿Qué es la Creatividad?

Resulta difícil definir un concepto como el de la creatividad, a pesar de encontrarse tan en boca de todo el mundo hoy en día. Hablar mucho de algo no implica conocerlo. Creo que está tan infravalorada como trivializada. Infravalorada, porque nuestra sociedad nos educa para no ser creativos (educación en el sentido de todos los hábitos, conductas y métodos de aprendizaje establecidos); trivializada, porque definir cualquier cosa como creativa, se ha convertido en el recurso fácil a la hora de atribuir una cualidad positiva a muchos trabajos que muchas veces no son más que fruto del oportunismo, la excentricidad, y el snobismo de turno más frívolos. Asimismo, este concepto también plantea un debate acerca de los ámbitos que puede o no abarcar, algunos de dudosa validez , referencia en la que incluiría el debate que tuvo lugar en clase acerca de la posibilidad de considerar un “atentado terrorista” como algo creativo (un ejemplo más de cómo se puede llevar al absurdo este tema). En clase, los motivos que se alegaron fueron que es algo destructivo, frente al concepto de creación. Sin embargo, defender categóricamente que algo por tener fines destructivos no es creativo me parece simplificar demasiado.
Aunque personalmente no creo que éste pueda ser considerado como un acto de creatividad, sí encuentro muchas otras creaciones destructivas que son totalmente creativas. Al final y al cabo, ¿no es la invención de un arma algo paradójicamente creativo y destructivo al mismo tiempo? El fin del arma está claro, destructivo. La creatividad de su invención me parece innegable. Tomemos como ejemplo la fabricación de armas en la cultura japonesa. La fabricación de espadas, concretamente, es una de las más importantes creaciones de la artesanía japonesa, además de ser considerada una forma suprema de expresión artística (su elaborado proceso de fabricación, entre otras características, da cuenta de ello). Son tan indiscutiblemente bellas como letales. ¿Son la moral y la ética los únicos criterios que tienen que decidir si algo es creativo o no? ¿Hay una creatividad moral y una creatividad inmoral? Creo que esto en realidad es así; todo lo concerniente al ámbito de la creatividad, incluido el arte, está hoy en día fuertemente sometido a los criterios de la moral. Y hago especial hincapié en el arte porque al fin y al cabo el es máximo exponente de ello. La moral colectiva ha despreciado, censurado, y marginado miles de manifestaciones artísticas solo por no ser consideras éticamente correctas en su momento, y años más tarde ha reconocido el valor de las mismas.
Si lleváramos esto al extremo, la distinción entre lo creativo y lo no creativo pasaría a depender sólo de criterios moralistas, distinguiendo entre moralmente correcto e incorrecto, sin atender a otro tipo de criterios y todo esto con las implicaciones que conlleva, para bien o para mal (mientras que muchas creaciones moralmente ofensivas para algunos sectores de la sociedad son censuradas, muchas otras, igualmente ofensivas, pero aceptadas por la moral colectiva, son permitidas).

"C'est arrivé près de chez vous."

(Benoît Poelvoorde comparte con el equipo de TV sus más oscuros consejos).

Helmut Newton


Tras un parón importante, debido a los excesos navideños propios de las fechas y atravesar lo más cercano a un estado de hibernación, retomo otra vez el blog. Aunque el parón ha sido considerable, tengo acumulado bastante material interesante que iré colgando en estos días.

Esta vez lo retomo para hablar de uno de los hombres que más me satisface haber descubierto y que, aunque desde luego no es ningún nuevo descubrimiento, tenía que incluir en este blog tarde o temprano.


Mujeres, perversión, lujo, perdición, ambición y zapatos de tacón. Bienvenido a un espectáculo grotesco y elegante. Newton crea un universo propio, y todo ello enmarcado en un escenario lujoso, prácticamente inaccesible, el cual sólo es posible contemplar a través de la mirada del “voyeur”, donde las mujeres son tan poderosas, como bellas. Tenía predilección por retratar una clase de mujeres tanto jóvenes como de mediana edad, de alta posición social y económica, independientes, provocadoras, seguras de sí mismas (obviamente una independencia que en muchas veces era otorgada por la propia clase social a la que pertenecían estas mujeres; podría divagar en la relación entre la independencia de la mujer y su posición social, pero tampoco creo que el trabajo de Newton se limitara a eso y el objetivo de esta entrada es mucho menos pretencioso)… quienes se presentan en su mayor parte desnudas; unas veces, de forma explícita, otras más sutil o parcialmente. Precisamente, una de los aspectos que me parece más digno de admiración es su forma de conseguir que modelos parcialmente desnudas o totalmente vestidas acaben resultando mucho más provocativas o sexuales (unas con más sutileza que otras, pero en cualquier caso sin caer en lo simple) que los desnudos más explícitos o integrales de su obra. Al fin y al cabo, el deseo no es lo que ves, sino una parte de lo que imaginas. Lo que no quiere decir que, por muy sutil que sea, no esté presente lo que en otros contextos podría resultar vulgar; la diferencia es que aquí cuando ésta vulgaridad aparece lo hace de la manera más hermosa y macabra posible.



Sin embargo, lo que más me llamó la atención al descubrir su trabajo fue algo más, bajo toda esa máscara visual. No era sólo una mera cuestión de atrezzo o estética (que también, porque he de decir que desde los vestidos, ese fetichismo hacia determinados objetos como los zapatos de tacón, hasta las exclusivas localizaciones, son de lo que más me gusta de su fotografía; además de que harán de él todo un referente en lo que a fotografía erótica se refiere). Detrás de toda estética hay una ética, y en Newton su forma de tratar el desnudo femenino constituye por sí sola un punto de partida que refleja su concepción de la mujer en sí misma. Se trata de una obsesión por la mujer. Sin embargo, una obsesión a través de la admiración. La desnuda para realzar su belleza, aunque esto no suponga que lo que se muestre siempre sea hermoso o moralmente aceptado... La exhibición del cuerpo de la mujer adquiere aquí un matiz muy distinto de la imagen de la mujer-objeto divulgada por la mitad del patrimonio artístico de la cultura occidental. A propósito de esto, me parece bastante significativo algo tan aparentemente insignificante como su predilección por los retratos fuera del estudio, alegando que, al fin y al cabo, ésta misma en la realidad no se pasaba la vida posando o de pie frente a un fondo de papel.
Creo que la mejor conclusión que podría cerrar esta entrada la da Dian Hansen (entre otras cosas, editora de Taschen, conocida editorial de libros muy especializada en la fotografía erótica) quien desmontaba las convenciones sobre el uso del cuerpo femenino en la fotografía afirmando que mientras el puritano ve el desnudo como algo inconcebible, el libertino siempre lo verá como algo necesario.








domingo, 8 de enero de 2012

Ideario: Vol. II

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo. Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar. Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.

PABLO NERUDA