Sin embargo, el Dadaísmo no es un mero tipo de manifestación artística, sino que constituye toda una ideología (al fin y al cabo, como todos los movimientos artísticos que son fruto de un contexto y unas ideas concretos, la diferencia es que en este caso las ideas que se reivindican se hacen de forma totalmente deliberada, algo que no se ve mejor explicado que en llamado “Primer Manifiesto Dadaísta”, escrito por Tristan Tzara. Aunque hay más textos importantes vinculados a este movimiento (como “Manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo”, “La vie des lettres” ), este es el más significativo ya que se trata de toda una declaración de intenciones por parte del artista y todos los miembros de este movimiento. Prodríamos decir que se trata de una forma de vida: el rechazo a toda imposición anterior, una rebelión contra la tradición y la lógica. Pero no pensemos que esta revolución contra la perfección y los esquemas antiguos no es crítica sin embargo con las vanguardias modernistas contemporáneas a su origen. De hecho, rechazará movimientos artísticos como el arte abstracto, el cubismo y el expresionismo; ya que, aunque éstos supongan a nuestros ojos una transgresión contra todo el arte anterior a las vanguardias, para el Dadaísmo son tan pasajeros y susceptibles de desaparecer como las demás manifestaciones artísticas precedentes.
Lo que más me llama la atención de este movimiento es su capacidad para poner en entredicho y cuestionar continuamente qué es el arte en sí mismo. Las convenciones son meras limitaciones del arte, pero no olvidemos que la provocación del arte moderno también es una convención al fin y al cabo. Por tanto, ellos apostarán por la libertad de creación absoluta. Creo que este extracto de del “Manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo” (1920) es mucho más ilustrativo que cualquier explicación que pudiera dar de la ruptura de los límites creativos que se nos propone (concretamente, en este caso Tristan Tzara expone una serie de consejos a tener en cuenta a la hora de escribir poesía):
Coja unas tijeras
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema
Recorte el artículo
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el articulo y métalas en una bolsa
Agítela suavemente
Ahora saque cada recorte uno tras otro
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa
El poema se parecerá a usted
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema
Recorte el artículo
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el articulo y métalas en una bolsa
Agítela suavemente
Ahora saque cada recorte uno tras otro
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa
El poema se parecerá a usted
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendido del vulgo."