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miércoles, 1 de febrero de 2012

"DADÁ". Una rebelión contra la tradición y la lógica.

Cuando hablamos de “Dadaísmo” o “Dadá” se trata de un movimiento cultural que, surgido en Suiza hacia el año 1916, se caracterizará por constituirse como todo un emblema de subversión contra los cánones artísticos establecidos, o mejor dicho, contra el arte burgués en sí mismo, precisamente a través del arte (se dará en la poesía, la pintura, y la escultura, entre otras muchas manifestaciones más). La actitud de desinterés social que reinaba entre dichos artistas durante y después de la Primera Guerra Mundial no debe ser pasada por alto, ya que muy probablemente sería uno de los gérmenes que darían lugar a esta rebelión creativa.
 
Sin embargo, el Dadaísmo no es un mero tipo de manifestación artística, sino que constituye toda una ideología (al fin y al cabo, como todos los movimientos artísticos que son fruto de un contexto y unas ideas concretos, la diferencia es que en este caso las ideas que se reivindican se hacen de forma totalmente deliberada, algo que no se ve mejor explicado que en llamado “Primer Manifiesto Dadaísta”, escrito por Tristan Tzara. Aunque hay más textos importantes vinculados a este movimiento (como “Manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo”, “La vie des lettres” ), este es el más significativo ya que se trata de toda una declaración de intenciones por parte del artista y todos los miembros de este movimiento. Prodríamos decir que se trata de una forma de vida: el rechazo a toda imposición anterior, una rebelión contra la tradición y la lógica. Pero no pensemos que esta revolución contra la perfección y los esquemas antiguos no es crítica sin embargo con las vanguardias modernistas contemporáneas a su origen. De hecho, rechazará movimientos artísticos como el arte abstracto, el cubismo y el expresionismo; ya que, aunque éstos supongan a nuestros ojos una transgresión contra todo el arte anterior a las vanguardias, para el Dadaísmo son tan pasajeros y susceptibles de desaparecer como las demás manifestaciones artísticas precedentes.
Lo que más me llama la atención de este movimiento es su capacidad para poner en entredicho y cuestionar continuamente qué es el arte en sí mismo. Las convenciones son meras limitaciones del arte, pero no olvidemos que la provocación del arte moderno también es una convención al fin y al cabo. Por tanto, ellos apostarán por la libertad de creación absoluta. Creo que este extracto de del “Manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo” (1920) es mucho más ilustrativo que cualquier explicación que pudiera dar de la ruptura de los límites creativos que se nos propone (concretamente, en este caso Tristan Tzara expone una serie de consejos a tener en cuenta a la hora de escribir poesía):

"Coja un periódico
Coja unas tijeras
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema
Recorte el artículo
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el articulo y métalas en una bolsa
Agítela suavemente
Ahora saque cada recorte uno tras otro
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa
El poema se parecerá a usted
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendido del vulgo."


Algunos de los artistas más conocidos que lo integran son: Tristan Tzara y Hans Arp, entre otros en Europa, también con colaboraciones con Dalí y Picasso, y en Estados Unidos destacarán Marcel Duchamp y Man Ray.

martes, 31 de enero de 2012

Palabra de Duchamp.

Marcel Duchamp ha sido siempre uno de mis artistas favoritos desde que pude conocerle, ya no tanto por su arte, sino por el concepto que tenía del mismo y su característico espíritu crítico con el mundo de arte del cual también el formaba parte. Dicha crítica no estaba tan sólo en sus obras, como creaciones suyas portadoras de mensajes deliberados por parte del artista, sino también en la propia historia y las conclusiones que nosotros mismos podamos sacar (al fin y al cabo, no deja de ser paradójico que su obra más famosa,"Fuente", siendo precisamente una crítica hacia la masificación del arte y una provocación acabará (irónicamente) expuesta en un museo y siendo considerada como tal, obra artística). Supongo que esto daría para toda una entrada aparte, aunque tampoco quiero desviarme del tema…
A propósito de un texto que leí recientemente en Internet, va esta entrada, ya que leerlo no ha hecho más que cerciorarme en mi admiración por él.
El fragmento del texto es un de una declaración suya en la Conferencia de la Federación Americana de Artes, que fue publicada en Art News, vol.56, nº 4, 1957.

"Consideremos dos factores importantes, los dos polos de toda creación de orden artístico: el artista por un lado, y por el otro el espectador que, con el tiempo, se convertirá en la posteridad.
Según todas las apariencias, el artista actúa como un ente mediumístico, que, del laberinto más allá del tiempo y del espacio, busca su camino de salida a la claridad.
Si damos los atributos de un médium al artista, debemos, entonces, negarle la facultad de ser plenamente consciente, en el plano estético, de qué es lo que está haciendo o por qué lo hace. Todas sus decisiones en la ejecución artística de la obra se basan en el dominio de la pura intuición, y no pueden ser traducidas en un auto-análisis, habladas o escritas, o incluso, pensadas.

(…) En el último análisis, el artista puede gritar de todos los tejados que él es un genio; tendrá que esperar el veredicto del espectador para que sus declaraciones tomen un valor social y para que, finalmente, la posteridad le incluya entre los principales de la Historia del Arte.

Sé que este enunciado no contará con la aprobación de muchos artistas que rehúsan este rol mediumístico y que insisten en la validez de su plena conciencia en el acto creativo —sin embargo la historia del arte consistentemente ha decidido sobre las virtudes de una obra de arte a través de consideraciones completamente divorciadas de las racionalizadas explicaciones del artista.

Si el artista, como ser humano, pleno de las mejores intenciones hacia sí mismo y hacia el mundo completo, no juega ningún rol en la apreciación de su propia obra, ¿cómo puede uno describir el fenómeno que impulsa al espectador a reaccionar críticamente sobre la obra de arte? En otras palabras, ¿cómo se produce esta reacción?

Pero, antes de ir más lejos, quisiera clarificar nuestro entendimiento de la palabra «arte» —para estar seguros, sin intentar una definición. Lo que tengo en mente es que el arte puede ser malo, bueno o indiferente, pero, cualquiera sea el adjetivo que se use, debemos llamarlo arte, y el mal arte es aún arte, del mismo modo que una mala emoción sigue siendo una emoción.

(…) En el acto creativo, el artista va de la intención a la realización, a través de una cadena de reacciones totalmente subjetivas. Su lucha hacia la realización es una serie de esfuerzos, penurias, satisfacciones, renuncias, decisiones, que tampoco son, y no deben serlo, completamente auto-conscientes, por lo menos, en el plano estético.
El resultado de esta lucha es una diferencia entre la intención y su realización, una diferencia de la que el artista no se da cuenta.

Consecuentemente, en la cadena de reacciones que acompañan el acto creativo, un eslabón está faltante. Esta separación que representa la inhabilidad del artista para expresar totalmente su intención; esta diferencia entre lo que se ha intentado realizar y lo efectivamente realizado, es el «coeficiente de arte» personal contenido en la obra.
En otras palabras, el «coeficiente de arte» personal es como una relación aritmética entre lo inexpresado pero intentado, y lo expresado no intencionalmente.

(…)El acto creativo toma otro aspecto cuando el espectador experimenta el fenómeno de transmutación; por el cambio de materia inerte a obra de arte, es una transubstanciación la que ha tomado lugar, y el rol del espectador será determinar el peso de la obra en la escala estética.
En suma, el acto creativo no es desempañado por el artista solamente; el espectador lleva la obra al contacto con el mundo exterior por medio del desciframiento y la interpretación de sus cualidades internas y así agrega su contribución al acto creativo. Esto se hace aún más obvio cuando la posteridad da su veredicto final y algunas veces rehabilita a artistas olvidados."

Lo que me parece que hace de este artículo digno de ser conocido es que trata algo tan importante, como poco considerado: no habla sólo del arte como fruto del artista, sino también como fruto del espectador. Nos involucra así en la creación artística, algo que no se tiene tanto en cuenta ya que a diferencia de muchos otros teóricos del arte que creen qeu el arte sólo se define por quien lo hace , ya que el artista siempre expresará inevitablemente en su obra sus aspectos más inconscientes. Sino, ¿qué sentido tendría el análisis artístico más allá de la estética, la superficialidad o las declaraciones conscientes del artista?
Asimismo, no estoy de acuerdo con el elistismo que ha reinado siempre a la hora de juzgar el arte, y aunque no creo que esto está necesariamente expresado en el artículo de Duchamp, sí da pie a reflexionar sobre ello. De hecho, cuando habla de la contribución del espectador a la interpretación de la obra lo hace en términos génericos. Es decir, no creo que alguien tenga que ser crítico de arte o muy conocedor de un género artístico concreto como para interpretarlo y dar pie a reflexiones tan válidas como las de otra persona, un crítico, que pueden estar argumentadas con más o menor rigor, pero opiniones al fin y al cabo.

miércoles, 11 de enero de 2012

Auto-fotorretrato.

Finalmente, voy a cerrar este blog con una de las tareas de evaluación de la asignatura de Métodos de Creatividad; la cual si bien es la que más he disfrutado haciendo, también la que más quebraderos de cabeza me ha dado.

Tras muchas dudas, encontré mi inspiración en un antiguo recuerdo de mi infancia y el pasado: las antiguas "muñecas de papel o recortables". Me encantan todas las posibles variantes que pueden llegar a darse de las mismas. Y en este caso, buscando hacerla a mi medida (física y personalmente).
Su elaboración es muy rudimentaria: impresión de una fotografía mía a tamaño real (a modo de "muñeca") , y la elaboración de una serie de ropa y accesorios complementarios (a base de cartulinas); lo que no quita que exija dedación y tiempo para su elaboración.

"Muñeca de papel recortable":


La idea de que el autorretrato tuviera que ser necesariamente plasmado en una fotografía me atraía (dada la trayectoria del blog supongo que queda claro que es uno de mis principales intereses), a la vez que me suponía una limitación (está claro que una foto no necesita de mucha más parafernalia para ser original, pero en este caso, la idea de cambiar el formato normal me obligaba a mí misma, de alguna forma, a explotar mucho más mi creatividad y hacer algo más personal).

martes, 10 de enero de 2012

The Real 80s

"Érase una ciudad y un grupo  de amigos..."
Un chute de asfalto, España cruda y rock. Por Alberto García-Galix.

Todo lo que diga es poco. Éste hombre es... demasiado.






(Momentos posteriores a la muerte de su hermano, frente a su joven cadáver) "Tenía frente a mí el gran retrato que yo deseaba de mi hermano. Supe que esa foto, de hacerla, nos redimiría a los dos. Pero por Dios, antes de nada necesitaba un milagro, pero no el de poder volar como los pájaros para ir y volver de mi casa rápidamente trayendo el equipo de trabajo. El que yo requería precisaba todoa la ayuda divina para que milagrosamente desaparecieran de allí todos los que estaban: padres, hermanos, abuela...
No hubo milagro, se chingó la foto y recibí una nueva herida. Poco importa. Los trapecistas a la pista…El espectáculo debe continuar.

Años más tarde, con la camisa más personal y carismática de Willy, le hice, en su eterna ausencia, una fotografía, su retrato."

(Fragmento del ensayo “El arma de un crimen”).


"Eso es una tontería. Nunca he fotografiado seres marginales, sino gente que ha cruzado la frontera. Gente diferente. Como yo. Miro esas fotos y veo ese mundo con amor. Incluso contemplo nuestra destrucción con amor. La heroína es un asunto muy doloroso. No es divertido ser adicto. La heroína funde tiempo y espacio, aísla; es el demonio. Pero hay flores hasta en el desierto".

(Entrevista en El País, 2007: "La séptima vida").






En 1989 funda el colectivo El Canto de la Tripulación y la revista del mismo nombre, cuyo primer número aparece con el título de "Motos":
"Atención, motoristas, piratas, artistas, vividores y demás chusma del planeta: ya tenemos un espejo en el que miramos. El Canto de la Tripulación es una revista tan grande que podría servirnos de bandera. Estética monocolor con calaveras, grasa, cuero negro y un aire cutrillo que no engaña a nadie... Un cosmos de belleza tan elemental, que sólo podemos exclamar: ¡Ya era hora!"





"Tres Hembras", 1989. Sublime.
"¿Cuáles son sus heroínas de la historia? -Las que se entregan por amor. ¿Cuál es su mayor cualidad? -Nobleza. ¿Cuál es su plato favorito? -Chipirones con arroz. ¿Y su bebida? -Ron Negrita. Si tuviera que aconsejar un libro a un amigo, ¿cuál sería? - Viaje al fondo de la noche, de Céline. ¿Su mejor recuerdo? -Lo olvidé. ¿Y el peor? –La muerte de mi hermano. ¿Practica algún deporte? -El amor. ¿La mejor película que ha visto? -Las de John Huston. ¿Qué monumento de Madrid prefiere? –Las mujeres. ¿Qué es lo que le pone la piel de gallina? -El miedo. ¿Cuáles son sus futuros proyectos? -Ganar el pan con el sudor de mi frente."

(Cuestionario, N° 4 de la revista "Madrid Concept": 1989)

Takato Yamamoto

Takato Yamamoto, cartelista e ilustrador japonés, es uno de mis artistas favoritos y que más me alegra haber conocido. En su pintura se aprecia una peculiar mezcla entre los grabados clásicos del arte japonés y el arte europeo de finales del XIX.

Me fascina lo macabras que pueden llegar a ser algunas de sus pinturas, al mismo tiempo que tremendamente hermosas y elegantes.









"Diccionario del Diablo"

Abandonado, s. y adj. El que no tiene favores que otorgar. Desprovisto de fortuna. Amigo de la verdad y el sentido común.

Belladona, s. En italiano, hermosa mujer; en inglés, veneno mortal. Notable ejemplo de la identidad esencial de ambos idiomas.

Hombre, s. Animal tan sumergido en la extática contemplación de lo que cree ser, que olvida lo que indudablemente debería ser. Su principal ocupación es el exterminio de otros animales y de su propia especie que, a pesar de eso, se multiplica con tanta rapidez que ha infestado todo el mundo habitable, además del Canadá.

Lobisón, s. Lobo que fue una vez, o es a veces, un hombre. Todos los lobisones tienen un carácter maligno, pues han asumido una forma bestial para gratificar un apetito bestial; pero algunos, transformados por artes de brujería, son tan humanos como lo permite su gusto adquirido por la carne humana.

Locura, s. Ese "don y divina facultad" cuya energía creadora y ordenadora inspira el espíritu del hombre, guía sus actos y adorna su vida.


Satanás, s. Uno de los lamentables errores del Creador. Habiendo recibido la categoría de arcángel, Satanás se volvió muy desagradable y fue finalmente expulsado del Paraíso. A mitad de camino en su caída, se detuvo, reflexionó un instante y volvió.


--Quiero pedir un favor --dijo.
--¿Cuál? --Tengo entendido que el hombre está por ser creado. Necesitará leyes.
--Qué dices miserable! Tú, su enemigo señalado, destinado a odiar su alma desde el alba de la eternidad, ¿tú pretendes hacer sus leyes?

--Perdón; lo único que pido, es que las haga él mismo.

Y así se ordenó.


Ambrose Bierce

Me lo pido.


No sé vosotros... Pero yo me acabo de enterar de su existencia y ya muero por  hacerme con una re-edicción de esto. El libro es una colección de fotografías de Ellen Von Unwerth, totalmente desconocida para mí hasta hace nada. ¿Temática? En la línea de Taschen: la habitual combinación de mujeres, corséts, fetichicismo y clase que la caracterizan.